sábado, 4 de abril de 2009

Qué son y cómo tratar las fobias

Un temor razonable puede llegar a convertirse en fobia a causa del aprendizaje o de las influencias culturales y sociales. La fobia a las ratas o a las serpientes parece trasmitirse, por ejemplo, de generación en generación. Hay fobias que se van instalando en los adultos porque de niños sus padres o amigos les atemorizaron ante situaciones que apenas comportaban riesgo . Las fobias son una manifestación elaborada de la angustia. En las reacciones fóbicas, la angustia brota exclusivamente ante un determinado estímulo. En realidad "el objeto fóbico" no es más que una manifestación de la angustia latente. El individuo necesita esa excusa para poder descargar su angustia. Así pues, en la fobia tenemos, como en los sueños, un sentido manifiesto y un significado latente. La reacción es siempre desproporcionada en relación con la causa aparente, pero cuando se descubre la causa oculta, se comprueba que había razones para la angustia. En las fobias, como en los demás temas de psicología, hay diferentes interpretaciones respecto de las causas que las provocan y de los métodos terapéuticos para resolverlas. Para los psicólogos conductistas las fobias son lo que aparentan: síntomas, conductas aprendidas. En cambio, los psicoanalistas interpretan la fobia sólo como la punta del iceberg de algo más profundo e inconsciente. Independientemente de estas teorías, en quien padece la fobia siempre están presentes la angustia y el sufrimiento.




La fobia espacial es la más frecuente, y se manifiesta de dos maneras aparentemente opuestas: en el miedo de salir o la angustia de las calles, en el miedo a los espacios descubiertos (agorafobia). Y, en segundo lugar, en el temor a lo contrario: a los espacios cerrados (claustrofobia). Lo más común es la claustrofobia es el miedo a quedar atrapado en ascensores, oficinas, restaurantes, iglesias o túneles. La persona que lo padece intenta evitar emtrar en esas situaciones pero si algo les conduce a ella busca rapidamente la manera de salir, La gente que padece agarofobia suelen hacer lo que se llama "conductas de evitación", es decir, evitan hacer cosas.


La otra categoría de fobia está relacionada con el medio social. Son, en este caso, las relaciones individuales o colectivas con el prójimo o con los animales las que constituyen el objeto de la angustia pavorosa. Se pueden incluir en esta categoría la fobia a ruborizarse, a mirar a la cara a algunas personas, a escribir delante de otros (conocido como el "síndrome del escribiente" y padecido por funcionarios que rellenan documentos delante de los clientes) o el miedo a contagiarse, que conduce al aislamiento social o se manifiesta en la costumbre de lavarse las manos repetidas veces a lo largo del día, o el miedo a tocar barandillas o picaportes, a utilizar servicios públicos, o a entrar en bares o restaurantes, todo ello por miedo a la invasión de gérmenes procedentes de personas enfermas u objetos contaminados.


Llegados a este punto nos preguntaremos si las fobias se pueden curar y la respuesta es que si y dependiendo de la intensidad hay varias maneras. Las menos graves pueden ser tratadas por uno mismo pero son necesarios algunos requisitos:


* Tener ganas de curarse. Estar decidido. Hay quien utiliza la fobia como excusa para no afrontar situaciones y no manifiesta una voluntad real, un compromiso personal, de eliminarla.


* Imaginarse a uno mismo enfrentando la situación fóbica.


* Saber que poco a poco tendremos que exponernos a la situación que nos da "miedo".


* Valorar los logros por minimos que sean y ser recompensados por ellos, ya que aunque para los que no padecen esa situación es facilmente superable para la persona afectada se le hace un mundo.


Cuando los padecimientos fóbicos son más severlos, conviene ponerse en manos de profesionales competentes. Entonces hay varios tipos de tratamiento, a veces combinados:


* Tratamiento farmaciológico.


* Mediante tratamientos conductuales, que consisten en una desensibilización sistemática por la cual el individuo, utilizando métodos de relajación (la sofrología funciona bien), se va exponiendo progresivamente a la situación que le produce la fobia hasta que consigue superarla totalmente. Es el método que utilizan las compañías aéreas que ayudan a sus clientes a combatir la fobia a volar.


jueves, 2 de abril de 2009

¿Es el estrés laboral una enfermedad?



El estrés laboral afecta al 28 % de trabajadores de la Unión Europea o lo que es lo mismo, a 41,2 millones de personas y es el segundo problema de salud en la Unión Europea relacionado con el trabajo, tras el dolor de espalda, y afecta a más de cuarenta millones de personas cada año. Además, es la causa de la mitad de las jornadas perdidas por absentismo laboral. Sin embargo, existen fórmulas concretas para luchar contra él, y empresas de toda la UE ya lo están haciendo, contribuyendo así a mejorar la calidad de vida de sus trabajadores. El estrés puede afectar a cualquier persona, en todas las organizaciones y sectores y a todos los niveles. Con todo, la proporción de mujeres que dicen experimentar estrés es más elevada que la de los hombres y se cree que este patología se debe a un desajuste entre los trabajadores y sus condiciones de trabajo, el contenido del mismo o la manera en que está estructurada la organización. Por ejemplo algunas de las causas mas frecuentes o mas destacadas pueden ser:


* Exceso y falta de trabajo.


* Falta de reconocimiento o recompensa por un buen rendimiento laboral.


* Inseguridad en el empleo, poca estabilidad de la posición


* Posibilidad de que un pequeño error tenga consecuencias serias o incluso desastrosas.


Según un estudio este estrés esta vinculado a la salud, es decir que por ejemplo el 22% de enfermedades cardiovasculares en ellos y el 16 % en ellas tienen una relación. Este estudio remarca también la relación entre el estrés y el cáncer; si bien no lo causa de manera directa, diversos comportamientos relacionados con éste aumentan de forma secundaria el riesgo de padecer la enfermedad como son el abuso del tabaco y la sobrealimentación, especialmente a base de alimentos grasos.
El estrés se encuentra relacionado con trastornos musculoesqueléticos, sobre todo de los brazos, el cuello y la región lumbar; y gastrointestinales, entre los que destaca el síndrome del colon irritable, que causa dolorosos espasmos del intestino grueso.
La ansiedad, los sentimientos de tristeza y aflicción y sus comportamientos relacionados también suelen formar parte de las reacciones al estrés por parte de muchas personas.


En estos momentos no existe una legislación específicamente dedicada a evitar el estrés laboral, ni a escala comunitaria y nacional. Sin embargo, existen normativas que pueden aplicarse con toda claridad a este problema.


En España la Ley de Prevención de Riesgos Laborales aborda el problema del estrés de una forma parcial. Sin embargo dicha ley no es suficiente.porque sabiendo ya que si que existe una relación directa entre el estrés y los accidentes laborales, también se sabe que "mientras resulte más barato un accidente que la prevención no se acabará tan fácilmente con este problema".


Cómo "curar" este estrés, pues sinceramente no es fácil ya que no es una enfermedad tal cual, pero hay actitudes que pueden ayudarnos como por ejemplo aprender a relajanos, El Yoga por ejemplo a través de sus componentes esenciales: la respiración, las posturas, la relajación física y mental y la meditación puede enseñarnos a cambiar nuestra actitud frente a los problemas y alcanzar un estado de mayor armonía con nosotros mismos, con los demás y con la vida ya que nos ayuda a alcanzar un equilibrio entre el estado de tensión y relajación.
Si no se relaja la mente el cuerpo no se relaja. El entrenamiento de la relajación tiene como objetivo: aprender a reconocer nuestros ritmos, nuestros tiempos y respetarlos; y aceptar aquello que no podamos cambiar, o mejorar, ya que para estar relajado es preciso suprimir el conflicto.
Algunos ejercicios pueden ayudarnos a mejorar durante la jornada laboral:
* Después de un período de gran concentración es conveniente mirar hacia el exterior y focalizar la vista en un punto durante unos minutos.
* Ejercicios de estiramiento de cuello y hombros:
- Inspirar levantando los hombros llevándolos cerca del cuello y al exhalar soltarlos.
- Rotar lentamente la cabeza de un hombro a otro y hacia delante y hacia atrás.
- Llevar el mentón pegado al pecho y rotar la cabeza a un lado y al otro y luego hacer la rotación completa del cuello.


miércoles, 1 de abril de 2009

Los hipocondriacos


¿Quién no tiene un familiar, un amigo o un conocido que continuamente se lamenta de las enfermedades que cree sufrir? A menudo se apoda a estas personas de quejicas y su entorno más cercano, como familiares y amigos, considera que la única razón de los habituales lamentos es conseguir ser el centro de atención. Sin embargo, en muchas ocasiones, se enfrentan sin saberlo y sin hallar la comprensión de quienes les rodean a una enfermedad crónica y de difícil solución: la hipocondría.

Los especialistas explican que la hipocondria es la preocupación desmesurada que una persona siente por su propia salud, una inquietud por padecer enfermedades que no se tienen. Amaia Bakaikoa, psicóloga clínica y sexóloga, estima que alrededor del 1% de la población mundial padece esta enfermedad.

Algunas de las causas que pueden producir el desarrollo de la hipocondría son los siguientes:

* Educación basada en el miedo o la protección excesiva.

* Experiencias traumáticas relacionadas con la enfermedad o la muerte.

* Interpretación incorrecta de síntomas.

* Haber padecido enfermedades durante la infancia.

* Recibir información alarmante sobre enfermedades.

Las enfermedades graves, particularmente en la infancia, y los antecedentes de alguna enfermedad en miembros de la familia se asocian a la aparición de la hipocondría. Se cree que las situaciones de estrés psico-social, sobre todo la muerte de alguna persona cercana, pueden precipitar la aparición de este trastorno.

El tratamiento es sencillo, inicialmente usamos psicofármacos para controlar los síntomas ansiosos tan importantes que padecen estos pacientes.

En un principio se le pide que no acuda a más la consulta del médico ni a las urgencias hospitalarias y que no hable de salud ni de enfermedad. Para esto es muy conveniente la colaboración de la familia del paciente, ya que han de entender que tiene un problema real, aunque no el que el paciente refiere, sino otro igualmente preocupante. Una vez que se ha establecido este marco fuera de la consulta, comienza el tratamiento psicológico propiamente dicho.
Como ya hemos dicho, el tratamiento básico consiste en perder el miedo a la enfermedad y a la muerte. Muchas veces la propia angustia producida por el pensamiento de estar enfermo, como sensación desagradable e incontrolable, se convierte en el desencadenante dicho miedo. Para conseguir la desaparición de estos temores, se emplea la desensibilización en la imaginación a situaciones temidas y evitadas, para que finalmente el paciente pueda acercarse a ellas sin angustia y sin miedo.
El paciente puede entonces comenzar a reinterpretar sus sensaciones corporales y sentir también aquellas que son agradables o neutras y su cuerpo deja de ser una fuente de dolor para convertirse en un generador de placer. Finalmente, se trabaja para que el paciente pueda enfrentar con éxito otros problemas que aparecen en su vida cotidiana: toma de decisiones difíciles, cambio de trabajo, separaciones, etc. Se intenta evitar de forma que en el futuro se desencadenen situaciones de depresión o angustia continuada que le pueden hacer recaer en sus problemas hipocondríacos.